
Muchos pueblos de Tucumán nacieron y crecieron al ritmo de la locomotora. El silbato del tren marcaba las horas, y la estación era el centro de la vida social: el punto de encuentro, de las despedidas y los abrazos. Cuando el tren dejó de pasar, una parte de esa vida comunitaria quedó en silencio.
El proyecto “Puerto 4103”, si bien tiene un fuerte componente de carga y logística, también responde a una profunda y sentida demanda social: la de un tren turístico-comercial de cercanía.
Esta iniciativa busca reactivar la Línea C del Belgrano Cargas no solo para contenedores, sino también para pasajeros. La propuesta es clara: interconectar pueblos, zonas productivas y territorio. En una primera etapa, se plantea un recorrido desde Tafí Viejo hacia el norte, llegando hasta Trancas , y otra propuesta similar hacia el sur, que llegaría hasta Simoca.
Este no es un proyecto meramente económico; es un proyecto social. El beneficio más importante que traerá es la unión entre los pueblos y el fortalecimiento del entramado económico-territorial.
Al reconectar estas localidades, se contribuye directamente a mejorar la calidad de vida y fomentar el arraigo rural, permitiendo que los residentes de zonas productoras puedan viajar, comerciar y acceder a servicios de una forma más ágil y económica. Además, se abre una puerta inmensa para fomentar el turismo sustentable y sostenible a nivel local.
Esta visión es compartida por los propulsores del proyecto, como el Club El Potrerito, que busca a través de sus actividades desarrollar el turismo rural promoviendo la integración de los pueblos y el sentido de pertenencia. “Puerto 4103” es, en esencia, la oportunidad de que el sonido del tren vuelva a ser sinónimo de futuro, conexión y comunidad.

